Hilos Tensores

Los hilos son tratamientos de rejuvenecimiento destinados a dar firmeza y tensar la piel. Producen una acción tensora inmediata y una acción revitalizante en los meses posteriores.

Es un método de rejuvenecimiento facial, basado en la implantación de hilos reabsorbibles en el rostro. El efecto lifting se aprecia de forma inmediata, favoreciendo la producción natural de colágeno, estimulando el rejuvenecimiento de la piel y aportando mucha luminosidad y vitalidad.

En la actualidad, la mayoría de los usos que se emplean en medicina estética son reabsorbibles y totalmente biocompatibles.

¿Qué tipos de hilos podemos

encontrar?

Hilos de PDO, con hialurónico y de Caprolactona

Son una nueva técnica no quirúrgica que “redensifica la dermis”, formando nuevo colágeno, mejorando la elasticidad y calidad de la piel en cara y cuello y retrasando la flacidez de forma natural y duradera.

Las zonas de colocación son:

  • Frente.
  • Párpados.
  • Glabela
  • Surco nasogeniano.
  • Peribucal.
  • Mejillas.
  • Papada
  • Cuello y escote. 
  • Cejas (se busca lograr el efecto fox eyes o una pequeña elevación de los párpados superiores).
  • Pómulos.
  • Mandíbula 
  • Mamas.
  • Glúteos.

 

Los Hilos por sí solo son bioestimuladores. Están indicados para aquellas personas con signos de flacidez facial y también como tratamiento preventivo antiedad. Es un tratamiento con un efecto lifting muy natural con el que se logra recuperar la tersura y la firmeza de la piel que se pierde con el paso de los años.

Son tratamientos de gran impacto con bajísimos riesgos o complicaciones. 

El efecto es el de «lifting fisiológico» con colágeno, ya que utiliza los propios recursos de la piel para generar hilos de colágeno por acción fibroblástica.

Estos tratamientos consisten en una excelente alternativa para «prevenir», «reparar» y «mejorar» la flacidez gravitacional, además de retrasar, durante algunos años, el lifting quirúrgico.

  • Eliminan las arrugas de expresión.
  • Reducen las arrugas de la frente.
  • Elevan las mejillas caídas y las cejas.
  • Reafirman el cuello y la papada.
  • Mejoran el aspecto del mentón.
  • No dejan cicatrices. 
  • No son visibles 
  • Se pueden usar en todas las áreas de la cara y el cuello para que tengan un aspecto más joven.

Los resultados son visibles a partir de las 3-4 semanas y óptimos a los 3 meses del tratamiento, manteniéndose durante 10-12 meses.

Recomendamos hacer una revisión a los 10 meses de realizado el tratamiento para valorar el estado de la piel y programar una nueva consulta de mantenimiento cuando se haya cumplido el año.

¿Te gustaría saber cómo iniciar un tratamiento de hilos tensores para combatir la flacidez?