Ácido Hialurónico

Con el paso del tiempo, la piel envejece, ya que disminuye el Ácido Hialurónico (una sustancia que se encuentra en múltiples tejidos y órganos del cuerpo). Hasta los 35-40 años el cuerpo se vale solo para generarlo, pero a partir de esa edad, es más lento y dificultoso el proceso y así es cuando aparecen los primeros signos de envejecimiento.

Esta pérdida de ácido hialurónico genera la aparición de arrugas, flacidez y se pierde la elasticidad. Para reponer estos volúmenes, empleamos materiales de relleno con ácido hialurónico, ya que tienen fines reconstructivos y estéticos.

¿En qué personas está indicado el relleno de

ácido hialurónico?

El ácido hialurónico está indicado para aquellos pacientes que desean tratar:

  • El surco nasolabial.
  • Las comisuras labiales (también conocidas como líneas de marioneta).
  • El perfil y aumento de labios.
  • Las arrugas alrededor de la boca (más conocidas como códigos de barras).
  • Las arrugas alrededor del ojo (conocidas como patas de gallo).
  • El perfil mandibular.
  • La pérdida de pómulos y proyectarlos.
  • El mentón 
  • La región temporal
  • El relleno de depresiones y aumento de volúmenes en el cuerpo y el rostro.
  • Los defectos después de una liposucción.
  • El rejuvenecimiento de manos.
  • La celulitis.
  • Las cicatrices de acné.

¿Qué es el

ácido hialurónico?

El ácido hialurónico es una molécula que el propio organismo produce de forma natural. Tiene importantes funciones, siendo la principal, la de retener el agua para que los tejidos cutáneos, las articulaciones o los cartílagos estén hidratados y saludables.

 

Esta sustancia aporta flexibilidad, elasticidad y resistencia a la presión de los diferentes tejidos en el organismo. 

 

El proceso natural de envejecimiento, no obstante, provoca que su densidad vaya cayendo con los años. Es por todas  las funciones antes mencionadas, que el ácido hialurónico se convierte en un aliado indispensable para todo tipo de tratamientos cosméticos que intentan combatir el envejecimiento facial.

Los rellenos con ácido hialurónico son uno de los tratamientos de medicina estética más demandados. Como primer paso, preguntamos qué es lo que se quiere lograr con este tratamiento e informamos de todos los beneficios y riesgos de su aplicación.

 

Este tratamiento puede ser aplicado en todo el cuerpo. Los principales objetivos son:

 

  • Embellecer, dar forma y devolver el volumen con las concavidades naturales del

rostro. Realizamos el relleno en puntos específicos anatómicos para lograr un efecto lifting, de contorno o solo hidratación.

  • Atenuar las líneas, arrugas profundas y depresiones del rostro.
  • Rellenar la zona de los pómulos que, al caerse, dan aspecto de cansancio, sobre todo si va unido a la aparición de ojeras.
  • Voluminizar la zona malar, ya que la hipertrofia de la grasa ubicada en esa zona es de los primeros síntomas de envejecimiento que se perciben.
  • Hidratar y rellenar el contorno periorbicular para disimular el hundimiento o las

bolsas del párpado inferior. 

  • Perfilar la línea mandibular y/o conseguir mayor proyección en el mentón.
  • Aumentar el volumen en los labios, así como solo una leve hidratación. También se disimulan las pequeñas arrugas de expresión en el contorno de la boca y el código de barras, pronunciado principalmente en los tabaquistas. Además de mantener el dibujo y el contorno labial que se va perdiendo, se puede perfilar o intensificar el arco de cupido.
  • Tratar surcos nasogenianos y líneas de marioneta.
  • Acometer pequeñas rinomodelaciones, disimulando la giba o dándole una forma más simétrica.
  • Rejuvenecer e hidratar manos, cuello y escote.
  • Tratar el lóbulo auricular.

Los efectos del relleno de ácido hialurónico son siempre temporales. Este ácido es una sustancia que el organismo produce de forma natural, por lo que también se reabsorbe.

 

Dependiendo de la calidad del relleno, la zona en la que se aplique y la capacidad de reabsorción de la propia sustancia en cada uno (metabolismo y factores que conllevan al envejecimiento), los efectos suelen durar entre 6 y 12 meses. Sin embargo, recientes estudios realizados con imágenes y biopsias, han demostrado que se encuentra el material de relleno por hasta 2 años, dependiendo del tipo de ácido y su tecnología.

Los resultados son inmediatos.

Después del tratamiento, el paciente puede seguir con su vida normal.

La sesión dura alrededor de media hora.

Es un tipo de relleno que contiene diferentes tipos de hialurónico, caracterizándose por ser el que presenta una de  las más altas concentraciones. No solo estimula e hidrata la piel, sino que también ayuda a combatir la flacidez, la deshidratación y el envejecimiento de la piel del rostro y cuello sin voluminizar.

Es una biorremodelación hidratante y estimulante con efecto tensor inmediato. Una vez inyectado, Profhilo trabaja en la regeneración de la piel desde lo más profundo. 

 

  • Funciona como un tratamiento preventivo en personas jóvenes y como un tratamiento anti-envejecimiento en personas de edad más avanzada. 
  • Se recomienda para aplicar en el cuello, con una técnica específica.
  • Tiene una acción prolongada en el tiempo.

¿Ya te decidiste por tu tratamiento de relleno con ácido hialurónico?